La imposición de Togas
Hoy, casi dos años después de licenciarme y aproximadamente 6 meses después de apoquinar una cantidad nada despreciable para colegiarme y metamorfosearme de simple licenciada a super abogada, como si de un viaje al pasado se tratase, a las 12:30 voy a la sede del Colegio de Abogados de Barcelona a pasearme, junto con unas trescientas personas más, con un vistoso modelo a modo de túnica, negro noche y de una anchura y largura que realza los encantos de cualquiera. No os confundáis, no visualicéis algo estilo griego o romano, no, el modelito en cuestión resulta un poco más deprimente.
Pues eso, que me voy a hacer el ridículo delante de mi familia y de mi jefe (que por tradición tiene que hacer la función de lo que se denomina PADRINO y, la verdad es que se lo agradezco porque no deja de ser un detalle por su parte) vestida como un monigote y en una celebración de lo mas gris que se pueda uno imaginar.
Que tengáis un gran fin de semana, y los que carezcan de prejuicios (como es mi caso), que disfruten del cotilleo del año.
Pues eso, que me voy a hacer el ridículo delante de mi familia y de mi jefe (que por tradición tiene que hacer la función de lo que se denomina PADRINO y, la verdad es que se lo agradezco porque no deja de ser un detalle por su parte) vestida como un monigote y en una celebración de lo mas gris que se pueda uno imaginar.
Que tengáis un gran fin de semana, y los que carezcan de prejuicios (como es mi caso), que disfruten del cotilleo del año.
1 comentario
Marta -
Cuando consiga yo ir con la toga, montaré una fiesta, jeje. (más que nada, porque odio Derecho:P)