ilu
Pues últimamente estoy de enhorabuena, si hace unos días posteaba respecto a la marcha a México de mi amigo Buergés hoy os hablo de la partida, en breve, de Ilu hacia su hogar, Argentina.
Vamos que esto de tener pocos amigos y que la mayoría sean de fuera es lo que tiene, que te pasas un tiempo disfrutando de su compañía, tal vez más de lo normal porque están en la ciudad solos, sin su familia, y al final, llega la despedida.
Así como sé que existen muchas posibilidades de volver a ver a Santi (tiene ganas, por ahora, de volver) con Ilu va a ser un poco más complicado, pero como no he estado nunca en Argentina, tengo familia y ahora a Ilu supongo que MIS CIRCUNSTANCIAS y YO tendremos posibilidades de viajar allí (y encima con guía de Lujo).
Y es que es mala suerte la mía, y sé que no va a ser la última en partir (aunque tengo fe en que los demás me den un respiro de despedidas por un par de años mínimo).
Total que este finde va a estar monopolizado por la Argentina, que hasta le sabía mal a la tontita (con todo el cariño lo digo) y a mi sólo me a pena que va a ser el último porque, aunque somos polos opuestos, su conversación es deliciosa, su risa contagiosa y su templanza admirable, una gran MUJER, con la que me he entendido a las mil maravillas.
Ilu, gracias por descubrirme el DULCE DE LECHE, gracias por lo que me dijiste el día de mi cumple, gracias por entenderme, gracias por darme la oportunidad de que mi finde esté monopolizado por ti, me siento muy, muy, afortunada de haber tenido ocasión de conocerte y aquí, en las cenas de los sábados, habrá un vacío en la mesa imposible de llenar.
Os pido de nuevo, como podéis observar, un poco de ánimos al respecto, aunque estoy intentando ser optimista y dar por hecho que no me encuentro ante un adiós sino ante un hasta luego.
Hasta luego Ilu.