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yo y mis circunstancias

Pro ANA y MIA

Pro ANA y MIA

Estoy estupefacta, horrorizada y especialmente trastornada a resultas de mi reciente (desde que ayer lo vi en las noticias) descubrimiento de espacios en la red dedicados al ensalzamiento de enfermedades como la anorexia y la bulimia.

Chicas de todas las edades que proclaman su derecho a estar enfermas, que consideran la anorexia como un estilo de vida, que intercambian dietas hipocalóricas, consejos para que sus familiares no las molesten en su cruzada hacia lo que, en su opinión, es un cuerpo perfecto.

Siempre pensé que una de las sintomatologías de la anorexia era la percepción errónea del propio cuerpo, es decir que la persona tiene una visión de sí misma que no se corresponde con lo que en realidad se refleja en el espejo pero las promotoras de estas páginas buscan modelos a seguir como la de la foto, es decir, que no sólo les falla la percepción respecto a si mismas sino que también respecto a los que las rodeamos.

Mirando la foto, además de indignación (porque está claro que la chica está desfilando en una pasarela y me parece surrealista que alguien la haya contratado) me vinieron a la cabeza todas esas imágenes de las liberaciones de prisioneros de campos de concentración nazis durante la segunda guerra mundial, e imagine a todas esas chicas, ante el televisor, admiradas con la belleza de esos cuerpos escuálidos, desnutridos y enfermos (no quiero que se me malinterprete, no quiero frivolizar, pero no se puede negar que hay una cierta similitud entre la morfología de la modelo y la de los supervivientes de los campos).

Y no lo entiendo, YO que sufrí sobrepeso, que me pongo de los nervios cuando engordo un kilo, que tengo tendencia a verme peor de lo que estoy a pesar de ser delgada, no entiendo que alguien pueda dejar de comer con el objeto de alcanzar la “belleza” de esta modelo porque si a mi me dan a escoger me quedo con el sobrepeso y los michelines.

Además comer es un placer y es una pena que estas chicas no lo entiendan.

Para las que sufren el problema y son conscientes de que es un problema desde aquí todo mi apoyo y comprensión, para las que frivolizan con algo tan serio desde aquí les manifiesto mi absoluto rechazo a su actitud y mi tristeza ante su ceguera.

En ningún caso pretendo que nadie se sienta ofendido, es lo que YO pienso.

¿¿¿Qué seré cuando sea mayor????

Siempre desee dedicarme a cualquier tipo de profesión creativa, mi vocación frustrada es la interpretación (ni tan siquiera sé si tengo capacidades para ello aunque en casa siempre me acusaron de teatrera), tampoco me hubiese importado desarrollar un trabajo en el mundo de la moda (lo sé, es frívolo, pero me encanta).

Pero las circunstancias, especialmente familiares, me llevaron a renunciar a todas esas inquietudes. Supongo que si a la economía de mis padres no le hubiese supuesto un gran esfuerzo mantenerme con carácter indefinido, tal vez, me habría arriesgado.

La economía no fue el único handicap, era la primera de la “estirpe” que iba a estudiar una carrera universitaria y, si bien mi familia no se negó a que iniciase unos estudios creativos, siempre me indicó que debían ser aderezados con una bonita licenciatura (yo creo que ni la diplomatura les satisfacía).

Si a lo anterior le añadimos mi practicidad, y lo metemos todo en una coctelera, el resultado es un cóctel de YO misma, a mediados de lo que se llamaba COU, eligiendo, como primera opción de licenciatura, Administración y Dirección de Empresas.

Por suerte no me llegó la nota (ahora doy gracias al cielo porque realmente no me apetecía lo más mínimo, sólo la elegí por las salidas profesionales que me podía proporcionar, no porque me gustasen sino por la variedad) y entré en derecho.

Nunca supe estudiar hasta que llegué a la carrera, derecho me resultó interesante, aprendí a estudiar y no me costó mucho acabarla ( no es que sea super inteligente, pero cuando algo te interesa un mínimo es más fácil).

Y ahora estoy aquí, ¿¿¿ejerciendo??? (Ufff, esto es otro post distinto) pero las dudas que no tuve en cinco años me empiezan a surgir ahora y en ocasiones la sensación de frustración profesional se apodera de mi y me estruja la boca del estómago con tanta fuerza que siento nauseas.

Y no es tanto por la profesión como por la disciplina jurídica que me ha tocado en suerte ejercer, porque, de nuevo, las circunstancias se han reído de mi y el azar me ha permitido encontrar un trabajo muy bien pagado (para mi edad y experiencia no os confundáis), en un ambiente laboral muy agradable y con un horario fantástico con lo que mis dudas no tienen sencilla solución.

No sé que hacer, esa es la verdad, no sé qué seré cuando sea mayor...

No me gusta estar sola

Lo reconozco, no me gusta estar sola, me gustaría ser de esa especie de personas que de vez en cuando necesitan estar solas, pero no, no me gusta nada.

Bueno tal vez hay que hacer alguna salvedad, si MIS CIRCUNSTANCIAS está de viaje, la idea de llegar a casa, cenar y sentarme a leer el periódico en el sofá, con la serie de turno en la tele...me resulta, incluso, agradable (sobretodo si me llama por teléfono y hablamos aunque sea 5 minutillos de las cosas que ha visto o me explica alguna historia graciosa).

Pero por lo general, me disgusta estar sola, probablemente porque muchas veces estoy sola por no tener otro remedio (vamos que no soy la reina de la popularidad ), en ocasiones siento que me gustaría ser como esa gente a la que el móvil no les para de sonar, que tienen siempre a alguien a mano para tomarse un café y charlar.

Probablemente se debe a una conjunción de mala suerte (me consuelo pensando que tal vez no encontré en mi camino a las personas adecuadas) y de este carácter que tengo y que en los últimos años, de veras, estoy intentando limar y adecuar.

A pesar de todo, he aprendido a estar sola, antes me deprimía, ahora intento hacer cosas, me voy a mirar libros, me siento en una terraza... he llegado a ir al cine yo sola ( aviso que es durillo), y el aprendizaje me ha resultado incluso enriquecedor, aunque sigue sin gustarme.

Ahora, en realidad, no es que pase mucho tiempo sola, MIS CIRCUNSTANCIAS suele contar bastante conmigo (por no decir siempre), pero me sabe mal porque sé que él sí necesita estar sólo de vez en cuando y a mi se me olvida o no lo tengo todo lo presente que lo debería tener.

Pero sigo esforzándome, de verdad que cada día intento ser un poquito mejor.

¡¡¡POR FIN ES VIERNES!!!

¡¡¡POR FIN ES VIERNES!!!

Y salto de alegría hasta en el baño.

¿TAILANDIA?

¿TAILANDIA?

Tras el proyecto frustrado de viaje a New York otro destino despunta como claro favorito (era favorito antes pero por una cuestión de presupuesto no se había mencionado), TAILANDIA.

Y digo que despunta y no anuncio que efectivamente me voy a Tailandia por razones que se escapan a mi entendimiento.

Yo miro un viaje suministrado por una Agencia de Viajes, me convence el circuito, el precio, la duración...y me pongo en contacto con ellos, me atienden amablemente, me explican las características del viaje, los posibles días de partida y todos los pormenores que pueden ser de mi interés y cuando por fin me decido, cuando asumo la idea de apechugar con el precio, cansada de navegar por la red buscando más opciones, les llamo a los efectos de que procedan a realizar las oportunas acciones que conlleven mi absoluta tranquilidad (por saber que, del día 5 al 22 de agosto, tengo planes) entonces (aquí me empiezo a perder...) no sé que historia me explican sobre los vuelos que se resume en lo siguiente:

No me confirman el vuelo.
No saben cuándo podrán confirmármelo.
No me aseguran que se pueda confirmar nunca.

Vamos que estoy más o menos como al principio y con la duda añadida de si debo seguir buscando, permanecer pacientemente a la espera, hasta cuándo....

Y lo peor de todo es que YO y MIS CIRCUNSTANCIAS ya estamos allí y una negativa ahora va a suponer una gran decepción (aunque preferiría que la negativa fuese ahora que dentro de un mes).

Así, crucemos los dedos y... (no sé que desear, la verdad, porque no sé de que depende mi confirmación) deseemos que pase lo que tenga que pasar (que no sea nada perjudicial para otras personas, evidentemente) para que me confirmen esos puñeteros vuelos y pueda pagar lo antes posible, no vaya a ser que mi liquidez se vea mermada.

Dinamarca está muy lejos (IIª Parte).

Dinamarca está muy lejos (IIª Parte).

En un post anterior hablé sobre mi cuñada Bea, que vive en Dinamarca y a la que suelo echar bastante de menos, y anuncié que ella no era la única que estaba lejos, también había otra persona (bueno, aún es una personita) muy importante, que se encuentra en esas frías latitudes..

Es mi sobrino, Laurits (Lolo para la familia) que como podeis contemplar es una ricura.

Su llegada es una fiesta y su chapurreo mezcla de danés y castellano me resulta delicioso.

Es una pena no disfrutar de él cada día y tener que condensar todas mis demostraciones de cariño en 30 días al año me da bastante rabia pero, es lo que hay.

Sólo desearía que a pesar de la distancia, cuando sea un poco mayor, sepa querernos y que nunca se sienta extraño al visitar a su familia española.

Un besito a mi Vikingo... MUUUUAAAA.

El verdadero forum de las culturas

El domingo por la tarde, en ausencia de sol que justificase una visita a la playa, decidí pasar la tarde en la Ciudadela (para los que viven en Madrid, una especie de Retiro).

Entre muchas otras cosas, tantas que tendría para tres o cuatro posts, tuve oportunidad de asistir a un concierto improvisado de bongos, YO, MIS CIRCUNSTANCIAS y unas cien personas más.

El concierto corrió a cargo de un heterogéneo grupo de jóvenes que tocando y bailando a un ritmo frenético consiguió hechizar a un grupo, no menos heterogéneo, de público que, hipnotizado por el tam-tam aderezado por un par de instrumentos más, aplaudía entregado.

Un concierto sin fines lucrativos, de personas unidas por el amor a la música, con músicos de distintas etnias, colores, nacionalidades...un concierto que me reconcilió un poco con el género humano al comprobar que los perjuicios se disipan cuando se encuentra un nexo común.

Marroquíes, Brasileños, Jamaicanos, Mejicanos, Pakistaníes, Senegaleses, Españoles, Franceses, Americanos, Indus...

Así, el domingo, asistí al verdadero forum de las culturas y eso me hizo de veras, muy, muy feliz.

La panadera caraperro

Desayuno diariamente en una panadería que está al lado de la casa de mis padres (y del parking dónde sigo aparcando la moto, lo que significa que cada mañana tengo que hacer una rutita desde mi casa que no se la deseo a nadie).

En la panadería en cuestión hay una pequeña barra dónde se sirven cafés y tres mujeres que no tienen desperdicio y que se caracterizan por la disparidad de aspectos y, especialmente, de carácter.

Me centraré en la que he bautizado como LA PANADERA CARAPERRO.

Cincuentona, menuda, pelo corto y ¿sin dientes?, sí en ocasiones los lleva pero últimamente la carencia de los mismos resulta patente sólo con mirar la manera en que el labio superior tiende a doblarse sobre la encía, imagino que debe estar preparándose para que le coloquen los nuevos.

Pues la señora en cuestión tiene la facultad de sacarme de mis casillas, en mi camino hacia la panadería, en bastantes ocasiones, me asalta el deseo imperioso de que me atienda cualquiera de las otras trabajadoras a los efectos de empezar el día de buen humor.

No necesito que me den conversación me basta con una puñetera sonrisa, ni siquiera necesito que sonría con la boca, hay sonrisas con los ojos que te alegran el día (Marta, no sabrás nada tú de esto, no será cosa de tu ladrona???) pero NO, se empeña en mostrar su peor cara de amargada, su cara de perro.

Al principio, durante un tiempo, lo intenté, llegaba le sonreía y educadamente le pedía mi café con leche, a veces incluso intentaba hacer alguna bromilla con el objeto de empatizar, pero todo fue en vano.

Finalmente, el día que, en mi carrera diaria desde mi casa al parking, tropecé, me comí el asfalto rompiéndome los pantalones (y de paso casi las rodillas y las palmas de las manos), llegué a la panadería magullada y sangrando y caraperro me atendió del modo más frío que os podáis imaginar (casi pareció que le incomodó facilitarme una servilleta con agua ), ese día, marcó el punto de inflexión en mis intentos de ser agradable.

Ahora, llego a la panadería y si el azar se ríe de mi provocando que las demás dependientas estén ocupadas, le dedico a caraperro mi peor cara, mi tono más borde y despreciativo.

De verdad que me resulta insufrible sólo con verla, la detesto y hoy que me ha servido el café, casi me ha amargado el día.

Desdentada, eres una desdentada y una borde.

Uff que alivio....

Pero es viernes y eso lo cura todo.

Mi cama nueva

Hace un tiempo, cuando YO y MIS CIRCUNSTANCIAS empezamos a montar el piso, tras hacer la típica ruta por las distintas tiendas de muebles de mi ciudad y tras comprobar que los precios resultaban prohibitivos, terminamos acudiendo a esa cadena de origen sueco que se caracteriza por poner a disposición del gran público muebles de diseño a un precio asequible.

Así adquirimos el 100% del mobiliario en la mencionada tienda y la verdad no nos podemos quejar del resultado salvo dos excepciones, a saber:

La cama y el sofá.

Habíamos buscado, desde el principio, una cama de estilo japonés, de esas que casi estás en el suelo, pero de nuevo los precios nos asustaron y optamos por adquirir una especie somier de madera con patitas muy, muy cortas y un futón.

Tras un mes durmiendo en nuestra nueva cama se partió la primera de las lamas del somier y la evolución ha sido trepidante, en la actualidad probablemente quedan, siendo generosa, dos o tres lamas enteras (justo las que, en posición horizontal, te quedan a la altura de las rodillas).

Vamos, que llevo meses imitando que descanso cómodamente y evitando moverme mucho para no clavarme en la espalda las puñeteras maderas rotas.

Pero hoy nuestro suplicio termina, hoy por indicación y pago de mis generosos suegros, me traen una super cama.

Probablemente ellos creerán que nuestra felicidad y nuestros repetidos gestos de agradecimiento responden a la preciosa estética de la cama elegida, a sus líneas minimalistas, a su bonito color wenge, pero NO, en esta ocasión lo único que estamos esperando como agüita de mayo es un sitio decente dónde dormir tras meses de dolor de espalda.

Lo del sofá es otra historia, pero hoy no es el día.

Sólo una recomendación a todos aquellos que tengan que decorar su casa: podéis tirar de cualquier cosa, incluso en la basura yo he encontrado cajoneras y mesitas decentes pero con la cama NO SE JUEGA, os lo digo por experiencia.

Banda sonora

confía en mi
nunca has soñado
poder gritar
y te enfureces
es horrible
el miedo incontenible

entonces ven
dame un pedazo
no te conozco
cuando dices qué felices
qué caras más tristes
qué caras más tristes

ella sabe y presiente
que algo ha cambiado
dónde estás
no te veo es mejor
ya lo entiendo ahora
ya no me lamento
yo sigo detrás
para qué

si cada vez que vienes me convences
me abrazas y me hablas de los dos
y yo siento que no voy
que el equilibrio es imposible cuando vienes
y me hablas de nosotros dos
no te diré que no
yo te sigo porque creo que en el fondo hay algo

ella no me imagina
cazando en los bares
viviendo deprisa
para qué
para qué

si cada vez que vienes me convences...

confía en mi
nunca has soñado
poder gritar
y te enfureces
es horrible
el miedo incontenible

entonces ven
dame un abrazo
no te conozco
cuando dices que felices
qué caras más tristes
qué caras más tristes...

Esta es una de las muchas canciones que configuran la banda sonora de mi vida.

Durante un largo periodo de año y medio la debí escuchar, junto a sus compañeras de álbum, un número de veces que ahora me parece pornográfico.

Mi discman sufrió la reproducción del cd “ULTRASÓNICA” de Los Piratas, tantas veces en esos más de 500 días que ha tardado mucho tiempo en recuperarse, tanto tiempo como yo.

Tras ese periodo, “ULTRASÓNICA”, tardó mucho en volver a sonar en mis oídos, escuchar sus canciones se me antojaba una especie de autoflagelación insoportable y YO ya estaba cansada de autocastigarme.

Pasó el tiempo e inevitablemente alguien consiguió que esas deliciosas canciones entrasen de nuevo en mi vida, y, tras lamerme las heridas, y en prueba de que por fin corrían tiempos mejores conseguí escuchar todo el cd sin derramar una sóla lágrima.

Lo curioso es que la persona que me ayudó a volver a escuchar a los Piratas fue la misma persona que me avocó a la compulsión, a una compulsión que mi discman aún no me ha perdonado.

La vida tiene estas cosas.

Post autocensurado.

Había publicado otra cosa a primera hora pero en el transcurso de la mañana he decidido autocensurarme y como, verdaderamente, no tengo nada sustancioso que escribir, ahí lo dejo.

Hoy no es mi día

Hoy me he levantado absolutamente cruzada.

La balanza marca un kilo y medio más de lo normal, que contradicción cuando llevo una semana de asistencia al gimnasio, y eso me deprime.

Fuera hace un día fantástico, el típico día de terracita frente al mar, pero tengo que estar aquí, en el despacho, trabajando.

Es lunes, y odio los lunes y sólo son las nueve, así que queda lunes para rato.

No termino de curarme el constipado que llevo arrastrando, al menos, tres semanas.

He tardado aproximadamente 15 minutos en encontrar unos calcetines debido a que, cómo soy una vaga, en el cubo de la ropa para planchar hay un maremagnum de ropa desordenada en la que hay que bucear para localizar un par.

Y para colmo, mi cuenta empieza a estar en número rojos ya que este fin de semana me he gastado, sólo en la compra semanal, la módica cantidad de 123 € y aún no lo comprendo.

Vamos que está claro que hoy no es mi día.

La imposición de Togas

Hoy, casi dos años después de licenciarme y aproximadamente 6 meses después de apoquinar una cantidad nada despreciable para colegiarme y metamorfosearme de “simple” licenciada a “super” abogada, como si de un viaje al pasado se tratase, a las 12:30 voy a la sede del Colegio de Abogados de Barcelona a pasearme, junto con unas trescientas personas más, con un vistoso modelo a modo de túnica, negro noche y de una anchura y largura que realza los encantos de cualquiera. No os confundáis, no visualicéis algo estilo griego o romano, no, el modelito en cuestión resulta un poco más deprimente.

Pues eso, que me voy a hacer el ridículo delante de mi familia y de mi jefe (que por tradición tiene que hacer la función de lo que se denomina PADRINO y, la verdad es que se lo agradezco porque no deja de ser un detalle por su parte) vestida como un monigote y en una “celebración” de lo mas gris que se pueda uno imaginar.

Que tengáis un gran fin de semana, y los que carezcan de prejuicios (como es mi caso), que disfruten del cotilleo del año.

Dinamarca está muy lejos (Iª parte)

En Dinamarca viven dos de las personas más importantes de mi vida, hoy voy a hablar de una de ellas:

BEA, la hermana de MIS CIRCUNSTANCIAS, una de mis cuñadas (de la otra hablaré en otra ocasión), mi amiga y casi mi hermana ( al menos, YO, así lo siento). La conozco hace muchos, muchísimos años y en un Erasmus conoció al que, estoy convencida, es el hombre de su vida, con el que se casó y con el que se marchó a ese país tan frío.

En muchas ocasiones me siento dividida, soy feliz porque sé que tiene a su lado a alguien a quien ama y que la ama, pero su ausencia y no tenerla cerquita me resulta difícil.

Miro sus fotos y me entristece saber que, por mucho que todos pongamos de nuestra parte, por más que ella viaje un mínimo de tres veces al año a Barcelona a vernos y aunque nos comuniquemos regularmente por teléfono o email, no es lo mismo.

Recuerdo cuando nos íbamos al cine, cuando estudiábamos en la biblioteca, cuando nos pasábamos la tarde del domingo tiradas en casa, pintándonos cómo nunca saldríamos a la calle, cuando íbamos de compras e intentaba hacerme entender que con mi cuerpo de antaño había determinadas prendas de las que era mejor prescindir, cuando se pasó tres meses riéndose del peinado que me habían hecho ( menos mal que me pagaron por hacérmelo..),

Recuerdo muchas cosas y ahora, cada vez que nos visita, cuando llega, me invade una sensación de miedo, miedo a que haya cambiado, a que no sea la misma, a que no tenga nada que decirme, un miedo que se va disipando conforme pasan los días porque de pronto todo se parece mucho a lo que fue y cuando estás a punto de llegar a la fase en que te explicas las cosas verdaderamente importantes, lo que sientes, tus problemas e inquietudes, entonces........, entonces se va.

Sólo espero que los años no nos distancien más que los kilómetros que separan España de Dinamarca y que no se canse de los aviones.

Te hecho de menos.

De fucsia

De fucsia

Ahí va la prueba

La Dama de Fucsia

La Dama de Fucsia

Nunca me ha desagradado el color fucsia, pero si hace unos años un oráculo me hubiese vaticinado que un día iba a combinar unos zapatos con un jersey, ambos, del susodicho color hubiese pensado que, efectivamente, nadie puede prever el futuro.

Pues resulta que sí, que definitivamente no una vez, sino varias, he salido a la calle, y la verdad bastante orgullosa, para que os voy a engañar, con el antes mencionado modelito.

Todo esto me sirve, a modo de introducción, para llegar al tema principal: “YO y mi obsesión con la moda” que trataré en próximos posts y que en el presente dejo apuntado.

He descubierto que soy capaz de ponerme casi lo que sea si se lleva, que si se lleva, en un 80% de las ocasiones me acaba gustando y que si lo que me gustaba, se deja de llevar lo acabo detestando, como por ejemplo las plataformas de más de dos dedos de altura, que cada vez que veo una foto mía en la que porto ese tipo de calzado me pongo frenética y me avergüenzo de haber tenido las santas narices de subirme a 12 centímetros de altura y de permitirme a mi misma que la gente me viera andar por el mundo con esos zancos.

Así que mi relación con las prendas de vestir representa mi vertiente más frívola, lo reconozco, y en más de una ocasión, en la cola para pagar mis nuevas adquisiciones, me paro, pienso y mi raciocinio me lleva a dejar las prendas en el stand más cercano para salir corriendo intentando no mirar hacia atrás.

Por lo que encontrarme con una cola en la caja, en mi caso, representa casi siempre ahorro seguro. Por eso no voy a Gucci, porque no tienen colas para pagar.

Ánimo, que ya es miércoles.

AMARILLO POLLO

AMARILLO POLLO

Estoy estupefacta, esta mañana en mi carrera habitual hacia el despacho, entre los muchos coches que he tenido que esquivar y que me han intentado asesinar, intencionadamente (está claro que, aunque seas cauta, si vas en moto, los automovilistas te odian), he tenido oportunidad de ver a un tío desplazándose a modo de rally con un super Mercedes SLK...........de color:

¿¿¿AMARILLO POLLO?????

Dios mío, desde aquí hago un llamamiento a los responsables de la marca a los efectos de que procedan, a la mayor brevedad, a retirar de la paleta de los posibles colores que se le pueden asignar a ese modelo de coche ese amarillo tan feo, aunque, me da la sensación, que ha sido el retrotis del Mercedes el que había tenido el mal gusto de pagar para convertir su elegante adquisición en un SEAT Ibiza.

Entendedme, no es que no me guste o que me parezca mal un coche amarillo, pero de verdad que si lo hubieseis visto, en este caso, la elección os hubiese parecido un crimen, jolín si es que, si no te fijabas bien, parecía un coche de esos con diseño deportivo pero de gama baja.

¡¡¡Que le quiten el Mercedes al hortera ese!!!

Esta claro que, como se suele decir, Dios da gafas a quien no tiene nariz....

Eurovisión.

Lo reconozco, YO soy una de esas personas que, invariablemente, cada año, se sienta frente al televisor el día que retransmiten esa gala tan kich que es EUROVISIÓN.

No lo puedo remediar, sé que es hortera pero me lo paso especialmente bien con las manipuladas votaciones y, sí, disfruto como una enana cada vez que algún país vota a la canción española.

No soy de las que le gusta llevar banderas y soy bastante cosmopolita, pero está claro, en este tipo de eventos, cual es mi equipo, y lo defiendo aunque no me guste lo que haga, aunque la canción sea infumable.

De lo que me he percatado es que el inglés está muy extendido, un número bastante elevado de países, que no se caracterizan por tener como idioma oficial el inglés, presentaron su canción en ese idioma supongo que con la intención de llegar a más público, algo bastante absurdo si tenemos en cuenta que eurovisión es, a día de hoy, de los países de la Europa del este, claramente.

Pues eso, que me mola eurovisión y toda la parafernalia y que el hecho de que, un día al año, gente de rincones tan variopintos como Bosnia o Noruega estén viendo lo mismo en su televisor me parece bastante gracioso.

Un último apunte, supongo que todos los que hacen posible la producción del programa Operación Triunfo debían estar cruzando los dedos con mucha fuerza a los efectos de que un sorprendente primer puesto (o incluso un segundo) les salvase la gallina de los huevos de oro, al menos, durante una temporada más (porque está claro que era la única opción para continuar creando triunfitos) pero no hubo suerte y los muchos detractores del programa ( a mi me da un poco lo mismo, no lo veo pero no me siento insultada por su existencia) ya pueden respirar tranquilos.

Odio los Lunes.

Operación verano & Donuts light

Esta semana, tras aproximadamente tres meses sin ir, he vuelto al gimnasio, YO y trescientas personas más.

Cómo se nota que el verano está a la vuelta de la esquina y que el bañador del año pasado, a la mayoría, no nos va pequeño pero recordábamos que nos quedaba mejor, que los kilitos de más sumados a la blancura de la mayoría de las pieles (al menos la mía) no son la combinación perefecta.

Así que he decidido ser proactiva, dejar de quejarme de las eventuales flacideces, amortizar los 40 euros mensuales de cuota y volver al gimnasio.

Todo ésto sólo a modo de introducción para la anécdota del día:

Llego el primer día y, en el vestíbulo, me encuentro una chica con toda la pinta de estar promocionando algo (esto en mi gimnasio es muy habitual, que si zumitos, que si yogures..)lo deduzco por la gorrita, el polo a juego y sobretodo por el stand que tiene a su espalda repleto de ¿¿¿de donuts???. Me fijo que son donuts ligth y que anuncian tener un 40% menos de grasa, es decir, en vez del 90% de toda la vida ahora sólo son 50% grasa.

A mi me apasionan este tipo de guarradas, no suelo comer pero me gustan y tenerlos ahí, al alcance de la mano y gratis...Así que me acerco y le pido uno a la guapa promotora (que se nota que lleva 10 años sin probar uno) y la respuesta me sorprende: "No, ahora no, cuando salgas", me siento un poco avergonzada (como si fuese una gorrona o algo así) y, con la cola entre las piernas, me bajo al vestuario.

Supongo que fruto del rebote por haberme quedado sin donut, porque tengo claro que a la hora que yo salgo la promotora y el producto habrán desaparecido, mi cabeza empieza a analizar la situación.

¿¿Que coño hace un gimnasio, que parece vender una política de vida sana que para nada coincide con la idea de que un bollo, por muy light que se pretenda, sea una merienda adecuada, permitiendo que en su puerta se regalen donuts justo al lado de la máquina dispensadora de manzanas???? ¿¿¿Porque dejan que sus clientes, que pagan dinero para mantenerse en forma, sean engañados tan vilmente???

Si hasta uno de los "profes", a quien una amable "alumna" ofreció uno de los donuts, lo rechazó alegando que eso era una bomba calórica.

¿Porque nos hacen ésto????

MIS CIRCUNSTANCIAS

MIS CIRCUNSTANCIAS

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